Tejedor de redes para pesca mantiene viva la tradición por generaciones.

Javier que pocas personas son las que ya se dedican a realizar redes

[responsivevoice_button voice="Spanish Latin American Male" buttontext="Escuchar Noticia"]

Tejedor de redes para pesca mantiene viva la tradición por generaciones.

Javier es un poblador del municipio de Nopala de Villagrán, en el Estado de Hidalgo, lleva 22 años construyendo redes para pesca, aprendió de su padre, al que desde pequeño lo acompañaba a los ríos, lagos y lagunas cercanos a su casa, comenzó pescando con varas de carrizo y otras maderas delgadas, resistentes y a la vez un tanto flexibles.

Con el paso de los años se fue introduciendo a la reparación de redes para pesca en estancos, después ya con experiencia a construirlas y ahora, construye redes de hasta 20 metros, para arrastre y lanzaderas.

“Aún hay personas que en el campo acuden a la pesca para conseguir el alimento diario y venderlo y así ganar unos pesos, explica.”

Cada fin de semana, en especial el día sábado de tianguis, acude al centro de Chicnahuapan para además de redes, vender el tradicional y exótico gusano de maguey a los turistas y personas que acostumbran a consumirlo, mismos que él y su familia recolectan y seleccionan.

Apoyado de un poste de alumbrado público, Javier, de más de 40 años, demuestra magistralmente y con rapidez apenas perceptible el arte de hacer redes de hilo de hule, únicamente con una tablita de madera y una lanzadera de hilo de las que se utilizan para bordar en los telares, enreda y hace los nudos de los rombos que en ligeros movimientos va soltando para ir dejando el cuerpo delgado y casi transparente de la red.

Explica Javier que pocas personas son las que ya se dedican a realizar redes, hay algunas que aún las reparan, “pero a mí me agrada este trabajo”, a pesar de que hay quien me pide descuentos por ella trato de no hacerlo, a menos que el día haya estado bajo en ventas o de plano no venda, entonces si hay que sacar algo para llevar a casa, aunque sea malbaratar el trabajo.

En esta zona, entre el estado de Hidalgo, Querétaro y hasta el Estado de México hay algunas lagunas en las que aún se puede pescar con red, pero pocas personas lo hacen con red grande y de arrastre, por lo general usan rede de lanzadera y es de lo que más vendo y reparo, desde 60 pesos la reparación, hasta varios miles de pesos se venden las grandes, ya con todo lo que implica usarlas, cuerda, plomos, etc, para los que pescan bien o tienen criaderos propios.

La venta de gusano “chinicuil” y las redes, no dan para vivir con lujos, pero si para tener una buena vida, así Javier platicaba y explicaba a los curiosos que se acercaban para admirar su trabajo y preguntarle acerca de que era lo que contenía la cubeta, con sonrisa y amabilidad explicaba los pasos de para hacer la red y en momentos pausaba para mostrar los gusanos de tonos rosados y rojizos. En el tiempo que pasamos con él, nadie nos animamos a comer un gusano vivo, de los que vendía a un costo de 30 pesos la docena o casi mil pesos el kilo.

Información y Fotos: Jaime A Guzmán

toluca_adicciones_870x130

Los comentarios están cerrados.

error: Contenido protegido!!