El Albergue Familiar "La Casita", un techo para familiares de internos en el hospital del niño.

El hospital para el Niño, fue inaugurado el 15 de noviembre de 1968

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El Albergue Familiar “La Casita”, un techo que protege del frío, la lluvia, del sol y que les brinda mucha seguridad y confianza a papás y mamás que hacen uso de él, manifiestan que es un espacio que de manera sensible, con un trato amable, responsable y cálido, brinda refugio a quienes pasan días y noches con angustias, esperando buenas noticias sobre la recuperación de sus bebés o sus pequeños que están internados en el Hospital del Niño, espacio que recibe a niños de toda la entidad mexiquense e incluso de otros estados, dado a las especialidades y experiencia que a adquirido.
Como parte  de su historia , te contamos que el hospital para el Niño, fue inaugurado el 15 de noviembre de 1968, dependiente del entonces Instituto de Protección a la Infancia del Estado de México (IPIEM).
Al abrir sus puertas, oficialmente contaba con 14 sub-especialidades, 165 camas, banco de sangre, banco de leche, laboratorio clínico y de patología, gabinetes de encefalografía, electromiografía, electrocardiografía y radiología, central de equipos y esterilización, quirófanos, farmacia, archivo clínico y bioestadística.
El Albergue Familiar del DIFEM que hace poco más de una semana fue puesto en marcha después de una profunda remodelación y ampliación, la señora Gabriela Santos originaria del municipio vecino de Metepec, platicó que desde hace una semana su niño de 6 años está en el Hospital del Niño, pues a pesar de que vive “relativamente cerca” no se puede separar pues, en cualquier momento puede surgir alguna necesidad o noticia, por ello, usa este espacio en el que ha notado buen trato, la protege de las inclemencias del tiempo, de los “rateros” se puede bañar y dormir o en ocasiones hasta comer y cenar, sin exponerse a que la comida que venden afuera del nosocomio le pueda hacer daño.
Notablemente cansada por las noches que a pesar de que pasa en el albergue, no puede dormir por pensar en la salud de su pequeño, la señora Gloria, expresó que los precios de recuperación que hay en el espacio no son para nada excesivos, sino por el contrario, lo que contribuye a su economía “que los niños estén adentro, hospitalizados nos genera gastos, y lo que pago por una comida o por una colchoneta son 4:50, menos de 5 pesos, eso está más que bien”.
Por otra parte, el Sr. Salvador Rodríguez quien con su sobrino de pocos meses en brazos, aceptó que el Albergue La Casita les brinda mucha ayuda pues, en comparación con cualquier otro lugar, aquí pueden tomar un descanso y estar al pendiente de sus familiares, atraves de las pantallas y voceo que se se mantiene en las áreas, en su caso, es su sobrina la que está internada desde hace unas semanas.
“Aunque sea aquí un pequeño techo, uno se protege del tiempo, ya hemos tenido malas experiencias, hace 6 años hasta nos hechaban de la sala de espera a la calle, aquí ahorita ya nos podemos proteger sobre todo del agua”, mencionó.
Sentado en uno de los módulos de mesa-banca que se pone a disposición de los familiares para que no estén sentados en la calle o banquetas, el señor Salvador acompañado por su esposa y ambos provenientes de San José del Rincón dijo, que  a pesar de que tienen más familia que vive en Zinacantepec, los pasajes son gastos que se generan y se podrían aprovechar de mejor manera en el albergue.
“El ir y venir sí genera gastos, aquí se queda mi hermana, se asea, come, cena y desayuna con una pequeña cuota de recuperación porque no es un pago”, dijo.
“Algo un poco sencillo, pero esto es de mucha mucha ayuda, aquí si siento segura a mi hermana, pero esperamos irnos pronto, porque a nadie se le desea estar aquí mucho tiempo”, mencionó.
Este tipo de calificativos y comentarios fueron los que en su mayoría comparten  familiares de los enfermos, unos que con cara un poco cansada, reciben a más personas con una pequeña sonrisa para hacerles saber que tienen apoyo, es el ambiente que se genera en el albergue que además está decorado con dibujos y mensajes de aliento, de ánimo y confort para las mamás y los papás que diario esperan buenas noticias o la mejoría de sus enfermos.
Así es como acciones de buen trato, una estancia que los protege dando seguridad, para no estar afuera del hospital con el peligro de que los autos o las ambulancias puedan atropellarlos por estorbar o ya caída la noche, para que puedan descansar sin pasar frío o tomar sus alimentos calientes, fueron parte de los comentarios que los familiares de los pequeños pacientes que están hospitalizados en el Hospital del Niño emitieron del Albergue La Casita, que está a unos pasos del espacio médico.
Cristel Yunuen Pozas Serrano, Procuradora de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes del DIF Estado de México,  recordó que desde hace más de 25 años la gente se ha instalado a las afueras del Hospital del Niño, por lo que con esta remodelación, han creado además una sala de espera, pues todos tienen la preocupación del estado clínico de sus pacientes, por ello, este espacio funge como un lugar seguro para que reciban información de primera mano sobre sus familiares.
“La gente se quedaba sobre avenida Colón y ahora ya hay una estructura en el Albergue que puede resguardarlos en un horario de 24 horas”, dijo.
Con la rehabilitación de dormitorios, baños, comedor e imágenes que dan calidez, explicó, que “La Casita” tiene capacidad para 66 personas, sin embargo, todas las noches se quedan más personas y por la renta de 1 peso por colchoneta para que no se queden afuera y estén dentro del espacio, sin embargo, para los que no puedan dar la recuperación monetario simbólica, pueden hacer servicio voluntario a forma de pago, lo que va a significar también, la reducción de su tarifa hospitalaria.
“Nos ayudan a mantener las instalaciones limpias, y nosotros exentamos las cuotas, que son mínimas”.
Refirió que el alojamiento, regaderas y  desayuno, cada uno cuesta 3 pesos, mientras que la comida y cena 5.50 pesos, costos significativos que ayudan a generar beneficios a las familias, aunado a que la renta de colchonetas es de 1 peso, pero en el caso de las familias que tienen más hijos dan  una mayor facilidad y reducir más los costos para la familia.
Añadió que aunado al albergue también dan pláticas de psicología para los familiares, talleres de manualidades para generar un ambiente de tranquilidad, a pesar de ser difícil la situación por la que atraviesan.
Señaló que diariamente reciben a 150 personas, mientras que en la noche dentro de La Casita reciben 66 personas y en la Sala de Espera a 50 más, sin embargo, aún hay gente que no quiere entrar pero aceptó, que están generando conciencia para protegerlos, pues los llamados para las familias se realizan hasta por micrófono para que ya no esperen a las afueras del hospital a ser llamados.

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