Retoques de último momento para los Niños Dios

Retoques de último momento para los Niños Dios

Una de las tradiciones más arraigadas por las personas adultos, que sin embargo está siendo olvidada por los jóvenes, es el arrullar a los Niños Dios, pues las nuevas religiones o Corrientes, les apartan de las tradiciones.

Cubriéndolos del frío, envueltos en cobijas y en moisés, es como mujeres y hombres, llegan a espacios en el que se congregan un gran número de artesanos que se dedican a la reparación, compostura y retoque de imágenes del Niño Dios, mismos que este 2 de febrero se presentarán en los templos para celebrar, según el santoral católico, en recuerdo al pasaje bíblico de la Presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén.

El señor Carlos Macedo Martínez, mejor conocido como “El Pollito”, platicó que en el espacio que se ubica se dedica a la reparación y arreglo de estas imágenes, de las que comúnmente le llevan para reparar las “manitas o los piecitos”, después, las reparaciones se centran en cabezas, estas de todos los tamaños y hasta colores pues, le llegan del color de piel común que es el color carne, verdosos y café oscuro, “todos aquí los dejamos impecables”, platicó.

Estas reparaciones, dijo, que son comunes tanto en el mes de diciembre para colocar imágenes en el nacimiento y a finales del mes de enero, meses en los que llega a recibir diariamente hasta 50 imágenes de Niños Jesús, de todos los tamaños, a los cuales, les dedica hasta mediodía de trabajo, dependiendo del grado de daño que tengan, pero los arreglos van desde los 15 pesos por un retoque de pintura hasta los 120 pesos la rescontrucción casi total, dependiendo del tamaño, principalmente.

“Ya tenemos la facilidad de componerlos, debemos de saber qué es lo que les vamos a hacer para dejarlos bien y no hacer desesperar a los clientes”, dijo.

Con más de 30 años dedicado a esta labor, el señor Macedo comentó toda su familia le ayuda que una vez que reparan la imagen, recomienda al cliente que al momento de vestirlo no ocupen Cera de Campeche, sino que ocupen ligas para sostener los accesorios que van a usar y el hilo para sujetas la ropa.

Recordó que conforme para el tiempo, las nuevas generaciones se interesan muy poco por seguir esta tradición de vestir sus imágenes, sin embargo, hay muchas personas que se aferran a ella y siguen con la costumbre de celebrar conforme a la religión católica el 2 de febrero.

Asimismo, una de sus clientas Rosa Angélica Colín quien llegó con 5 imágenes siendo la más pequeña de 15 centímetros y la más grande de casi medio metro, platicó que desafortunadamente estas son costumbres que poco a poco se están haciendo a un lado, pues los niños ya desconocen la tradición, sin embargo, en su situación, aseguró que sus abuelos eran los que acostumbraban año con año a vestir sus imágenes, por ello, aunque invierta alrededor de 600 pesos en repararlos y vestirlos, es una tradición que no quiere perder.

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