Chorizo de Toluca no deja de venderse a pesar del estudio realizado por la UAEM.

Hay gente que pide prueba de carne y se la come cruda.

[responsivevoice_button voice="Spanish Latin American Male" buttontext="Escuchar Noticia"]

Chorizo de Toluca no deja de venderse a pesar del estudio realizado por la UAEM.

Fotos / Jaime A Guzmán

La Secretaría de Salud del Estado de México, destaca que en lo que va de este 2019, la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de México (COPRISEM), realizó 125 revisiones de productos cárnicos, de las cuales, en siete visitas de inspección, efectuadas en carnicerías de Toluca, detectaron productos caducados que fueron retirados inmediatamente.

El Vocero de la dependencia agregó que hasta el momento no tienen registros de ninguna queja referente a este tema, sin embargo, pone a disposición de la ciudadanía la línea telefónica 722 213 7000 y el correo electrónico denuncia.regulaciónsanitaria@edomex.gob.mx.

Señaló que en la Jurisdicción de Regulación sanitaria de Toluca, impartieron 26 pláticas de fomento sanitario y relacionadas a las condiciones de higiene que debe cumplir el establecimiento en apego a la Norma NOM-251-SSA1-2009, dirigidas a propietarios y trabajadores de establecimientos de cárnicos.

La dependencia puntualizó que cualquier tipo de bacteria en productos cárnicos en crudo, se elimina con una adecuada cocción y llamó a los consumidores a adquirirlos en comercios establecidos, revisen que estén en óptimas condiciones y si su olor, textura y color denota alguna irregularidad, no consumirse, fundamentalmente.

En ese tenor y a modo de reacción, el señor Luis Ignacio, quien es locatario en el Mercado 16 de Septiembre en el centro de Toluca desde hace varios años, platicó que toda su vida se ha dedicado a la venta de cárnicos y elaboración del famoso “chorizo toluqueño”, ya sea en sus presentaciones rojo o verde, pero en su experiencia, refirió que por muy limpios que estén los establecimientos, hay bacterias que tienen presencia en la carne debido a que los embutidos están crudos o están expuestos a insectos como las moscas, ellas transportan en sus cuerpos centenares de microorganismos y patógenos potencialmente peligrosos para la salud.

Luego de que hace unas semanas salió a la luz el resultado de una investigación realizada por especialistas de  la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), en la que alertaban sobre la presencia de bacterias fecales y salmonela, en el chorizo que se elabora en la capital mexiquense, el tablajero refirió que esta noticia no ha afectado sus ventas de chorizo verde o rojo, más bien, “disminuyeron en estos meses debido a la Cuaresma”, tiempo en el que la población deja de ingerir carne por tradición religiosa, sin embargo, aceptó que por su parte, la recomendación que da a sus clientes es solo “oler y no tocar la tripa que envuelve el chorizo”, pues le han tocado casos en los que hasta se comen la carne cruda, “para según ellos, ver la calidad y frescura”.

“Hay gente muy terca, una vez llegó una señora pidiendo un pedazo de chorizo rojo, cuando la vi ya se lo había comido crudo, me pidió un trozo del verde, para probarlo y se lo comió todo. Yo le mencioné que, aunque esté limpio, todas las carnes sin cocer pueden hacer daño, e incluso, hasta las que están ahumadas”, reconoció.

“Lo más lógico, por mera cuestión sanitaria y de saludes es cocinarlo, con la manteca y temperatura se deshace y muere el parásito que haya”, recomendó.

Precisó que aunque en el mercado no se han presentado casos, en las carnicerías generalmente tienen la presencia de moscas, insecto que se para en la carne, deposita su huevecillo y sale el gusano, el cual, se puede transportar hasta los hogares de la gente que dice que no tiene moscas, por lo que consideró fundamental que tanto el carnicero como el cliente preste bastante atención en el producto que adquiere.

El Señor Ignacio, quien en anteriores ocasiones ha sido galardonado con reconocimientos por su labor como fabricante de chorizo toluqueño, comentó que es fundamental visualizar las condiciones en las que se encuentre el establecimiento y las condiciones de la carne que le venden, puesto que las características físicas del producto evidencian el grado de naturalidad del mismo, a lo que agregó que para fabricar alrededor de 100 kilos de chorizo tarda aproximadamente 2 horas, tanto en el proceso de elaboración como el de rellenado.

“Nosotros comemos de aquí también, llevamos chorizo a otras partes del país, y para ello se requiere de limpieza y dedicación”.

toluca_adicciones_870x130

Los comentarios están cerrados.

error: Contenido protegido!!