Entrevista con campesinos

LOS OLVIDADOS DEL ESTADO DE MÉXICO

LOS OLVIDADOS DEL ESTADO DE MÉXICO CAMPESINOS

 

En medio de la crisis sanitaria mundial, miles de pequeños productores de maíz permanecen en la incertidumbre y reclaman al gobernador mexiquense, Alfredo del MazoMaza, que les otorgue fertilizante subsidiado para iniciar lassiembras del ciclo agrícola 2020, de las cuales depende su subsistencia. 

En una modesta vivienda de San Diego Huehuecalco, en el municipio de Amecameca, Arturo Padilla Jiménez y Ana Lilia Jiménez Lara, un matrimonio de campesinos, narran las vicisitudes de una vida que depende de la tierra, en una entidad donde el campesinado permanece marginado. 

Reportero (R)¿Cómo es la vida de un campesino?

Arturo Padilla Jiménez (APJ)Es una vida muy difícil y una vida muy pesada. Trabajamos desde el amanecer hasta el anochecer, todos los días. Hay veces que podemos salir a pasear y a veces no, porque no alcanza el ingreso. No hay apoyo, no hay nada para el campesino. No tenemos nada ni para curarnos, ya ven que quitaron el seguro popular. 

R: ¿Cómo es la vida para el ama de casa campesina?

Ana Lilia Jiménez Lara (ALJL): tenemos que estirar el gasto y ahorrar los pocos ingresos que tenemos para que nuestros hijos puedan estudiar, para que terminen su preparatoria. La situación     es peor ahora que no tenemos respuesta del gobernador… sin apoyo de fertilizante no vamos a sobrevivir. Se necesita que el señor gobernador nos apoye para que tengamos buenas cosechas. Si no recibimos el fertilizante nuestros hijos ya no podrán asistir a la escuela. 

R: ¿Qué opina del trato del gobierno de Estado de Méxicohacia los campesinos?

Es injusto. Es muy pesada la vida de campo, no tenemos ni un descanso y el dinero no nos alcanza ni para comer un pedazo de carne y aun así el gobierno no nos da apoyo para sembrar maíz. Nosotros lo utilizamos para las tortillas, pero también vendemos la hoja por separado, la gente la ocupa para tamales o mixiotes

R: ¿De qué tamaño es el terreno que siembra?

APJEl terreno de siembra es de tres hectáreas y media, pero no es mío, yo lo rento a otras personas.  Yo no tengo propiedades.  

R: ¿Cuánto produce ahí?

No contamos la producciónel maicito que sacamos lovamos vendiendo como lo necesitamos, poco a pocopero esas tres hectáreas y media no nos alcanzan para todos los gastos de la casa y la escuela de los hijos, es muy pesado.  Si nos va bien vendemos la hoja y guardamos el maíz hasta que suba de precio, y así la llevamos en el año. 

R: ¿Tienen buenas ganancias?

APJ: Mmm, no. Los precios varían mucho, pero son muy bajos en general, los intermediarios, a los que llamamos coyotes, nos afectan las ganancias pues nos compran al precio que ellos imponen y nosotros tenemos que venderles porque no nos queda de otra. Los coyotes siempre ganan más dinero que nosotros. Regularmente vendemos la hoja a30 pesos el manojo y el maíz a ocho cincuenta el cuartillo; ala semana son como mil o dos mil pesos lo que ganamos, según lo que vendamos. Pero ahorita están difíciles las cosas porque por el calor, baja la venta de tamales

¿Qué espera de este ciclo agrícola si el gobierno no los apoya con fertilizante? ¿Ustedes pueden comprarlo por su cuenta?

APJ: Si no llega a tiempo el fertilizante, yo creo que no vamos a sembrarSi apenas alcanza el dinero para la casa y los hijos ¿de dónde voy a sacar dinero para comprar fertilizante? Sembraremos forraje, tal vez, que es menos costoso, y pues a ver de qué otra cosa vivimos¿no nos va a quedar otro camino que robar? A eso le apuesta el gobierno, yo no sé porque es así el gobierno, si el dinero no es de ellos es del pueblo. 

ALJL: En los informes dicen los gobernantes que dan apoyo al campesino, pero a cuáles me pregunto yo, porque aquí en los alrededores de Amecameca los campesinos estamos olvidados.  

R: ¿Cuál es la mayor dificultad que han sufrido en su vida?

APJ: Principalmente dificultades médicas, uno de mis hijos necesitó una operación y fue muy difícil para mí atenderlo, afortunadamente mi hijo se salvó, por eso estoy enojado con todos los gobiernos, porque son indiferentes a los problemas de los campesinos.

R: ¿Usted sueña con un cambio de vida? 

¡Claro que sí! Yo pienso que mi vida va a cambiar y vamos a mejorar. Tenemos mucha riqueza como país, cómo está eso de que somos la 14 potencia mundial en economía, pero los campesinos vivimos muy mal. Yo confío en Antorcha, creo que con entre todos sí vamos a poder tener una vida mejor.

R: Hace rato decían que ustedes no salen de paseo

ALJL: Nuestra vida es muy dura, muy dura, nosotros nunca hemos tenido vacaciones; los hijos sí tienen vacaciones en la escuela, pero luego luego se vienen a trabajar con nosotros. En 25 años de casada nunca he salido a pasear, porque no hay dinero… ni siquiera conocemos el mar.

R: ¿Que sería lo primero que haría si su situación mejorara?

ALJL: Yo lo que haría es seguir pagando la escuela de mishijos. Yo les digo que estudien porque la vida del campo es pesada y mal pagada. Además, si nos fuera bien terminaría el techo de mi casa para que mis hijos tengan donde estar. Con muchos trabajos construimos un cuartito, pero no tiene techo…

APJ: Yo iría a conocer el mar, tengo ilusión de eso: conocer el mar. CAMPESINOS
En medio de la crisis sanitaria mundial, miles de pequeños productores de maíz permanecen en la incertidumbre y reclaman al gobernador mexiquense, Alfredo del Mazo Maza, que les otorgue fertilizante subsidiado para iniciar las siembras del ciclo agrícola 2020, de las cuales depende su subsistencia.
En una modesta vivienda de San Diego Huehuecalco, en el municipio de Amecameca, Arturo Padilla Jiménez y Ana Lilia Jiménez Lara, un matrimonio de campesinos, narran las vicisitudes de una vida que depende de la tierra, en una entidad donde el campesinado permanece marginado.
Reportero (R): ¿Cómo es la vida de un campesino?
-Arturo Padilla Jiménez (APJ): Es una vida muy difícil y una vida muy pesada. Trabajamos desde el amanecer hasta el anochecer, todos los días. Hay veces que podemos salir a pasear y a veces no, porque no alcanza el ingreso. No hay apoyo, no hay nada para el campesino. No tenemos nada ni para curarnos, ya ven que quitaron el seguro popular.
R: ¿Cómo es la vida para el ama de casa campesina?
-Ana Lilia Jiménez Lara (ALJL): tenemos que estirar el gasto y ahorrar los pocos ingresos que tenemos para que nuestros hijos puedan estudiar, para que terminen su preparatoria. La situación es peor ahora que no tenemos respuesta del gobernador… sin apoyo de fertilizante no vamos a sobrevivir. Se necesita que el señor gobernador nos apoye para que tengamos buenas cosechas. Si no recibimos el fertilizante nuestros hijos ya no podrán asistir a la escuela.
R: ¿Qué opina del trato del gobierno de Estado de México hacia los campesinos?
Es injusto. Es muy pesada la vida de campo, no tenemos ni un descanso y el dinero no nos alcanza ni para comer un pedazo de carne y aun así el gobierno no nos da apoyo para sembrar maíz. Nosotros lo utilizamos para las tortillas, pero también vendemos la hoja por separado, la gente la ocupa para tamales o mixiotes
R: ¿De qué tamaño es el terreno que siembra?
-APJ: El terreno de siembra es de tres hectáreas y media, pero no es mío, yo lo rento a otras personas. Yo no tengo propiedades.
R: ¿Cuánto produce ahí?
No contamos la producción; el maicito que sacamos lo vamos vendiendo como lo necesitamos, poco a poco; pero esas tres hectáreas y media no nos alcanzan para todos los gastos de la casa y la escuela de los hijos, es muy pesado. Si nos va bien vendemos la hoja y guardamos el maíz hasta que suba de precio, y así la llevamos en el año.
R: ¿Tienen buenas ganancias?
-APJ: Mmm, no. Los precios varían mucho, pero son muy bajos en general, los intermediarios, a los que llamamos coyotes, nos afectan las ganancias pues nos compran al precio que ellos imponen y nosotros tenemos que venderles porque no nos queda de otra. Los coyotes siempre ganan más dinero que nosotros. Regularmente vendemos la hoja a 30 pesos el manojo y el maíz a ocho cincuenta el cuartillo; a la semana son como mil o dos mil pesos lo que ganamos, según lo que vendamos. Pero ahorita están difíciles las cosas porque por el calor, baja la venta de tamales.
¿Qué espera de este ciclo agrícola si el gobierno no los apoya con fertilizante? ¿Ustedes pueden comprarlo por su cuenta?
-APJ: Si no llega a tiempo el fertilizante, yo creo que no vamos a sembrar. Si apenas alcanza el dinero para la casa y los hijos ¿de dónde voy a sacar dinero para comprar fertilizante? Sembraremos forraje, tal vez, que es menos costoso, y pues a ver de qué otra cosa vivimos, ¿no nos va a quedar otro camino que robar? A eso le apuesta el gobierno, yo no sé porque es así el gobierno, si el dinero no es de ellos es del pueblo.
-ALJL: En los informes dicen los gobernantes que dan apoyo al campesino, pero a cuáles me pregunto yo, porque aquí en los alrededores de Amecameca los campesinos estamos olvidados.
R: ¿Cuál es la mayor dificultad que han sufrido en su vida?
-APJ: Principalmente dificultades médicas, uno de mis hijos necesitó una operación y fue muy difícil para mí atenderlo, afortunadamente mi hijo se salvó, por eso estoy enojado con todos los gobiernos, porque son indiferentes a los problemas de los campesinos.
R: ¿Usted sueña con un cambio de vida?
¡Claro que sí! Yo pienso que mi vida va a cambiar y vamos a mejorar. Tenemos mucha riqueza como país, cómo está eso de que somos la 14 potencia mundial en economía, pero los campesinos vivimos muy mal. Yo confío en Antorcha, creo que con entre todos sí vamos a poder tener una vida mejor.
R: Hace rato decían que ustedes no salen de paseo…
-ALJL: Nuestra vida es muy dura, muy dura, nosotros nunca hemos tenido vacaciones; los hijos sí tienen vacaciones en la escuela, pero luego luego se vienen a trabajar con nosotros. En 25 años de casada nunca he salido a pasear, porque no hay dinero… ni siquiera conocemos el mar.
R: ¿Que sería lo primero que haría si su situación mejorara?
-ALJL: Yo lo que haría es seguir pagando la escuela de mis hijos. Yo les digo que estudien porque la vida del campo es pesada y mal pagada. Además, si nos fuera bien terminaría el techo de mi casa para que mis hijos tengan donde estar. Con muchos trabajos construimos un cuartito, pero no tiene techo…
-APJ: Yo iría a conocer el mar, tengo ilusión de eso: conocer el mar.

Los comentarios están cerrados.