En Tenancinngo impulsan Fly Park a 2 mil 600 metros de altura.  

En Tenancingo impulsan Fly Park, a 2 mil 600 metros de altura.
A hora y media y al sur de la capital del estado de México, Toluca, hay un lugar emblemático en el municipio de Tenancingo, está situado a 2 mil 600 metros de altura, se llama Fly Park La Malinche, espacio natural que dadas sus condiciones climáticas, son ideales para volar en parapente, “una experiencia única e inigualable.”
En los límites de Tenancingo y Zumpahuacán, La Malinche Fly Park, es un proyecto que nació hace 18 años por la inquietud y el amor por el vuelo de Daniel Pedraza Álvarez, quien desde joven practica este deporte. “Me encantaba despegar los pies de la tierra”, dijo.
El tenancinguense y fundador, Daniel Pedraza, contó muy emocionado que este proyecto lo trabajó desde cero, ahora recibe a visitantes mexicanos, mexiquenses, principalmente extranjeros que desean una experiencia extrema diferente pues pueden optar por el parapente, rapel o escalar, también hay tirolesa, hamacas y demás atracciones.
Si quieres algo más tranquilo, también puedes acampar o recorridos guiados, éstos para que la gente se vuelva a conectar con la naturaleza del sitio en el que se mezclan temperaturas templadas y calientes, ideales para todas las personas.
“Tenemos las puertas abiertas de este lugar para que la gente venga, que las familias tengan un lugar de sano esparcimiento”, dijo.
Actualmente, cuenta con la ayuda de su hija, Daniela Pedraza Araujo, ambos instruyen a los visitantes en los vueltos, los cuales, tienen costos accesibles, cuentan con todas las medidas de seguridad, pues están certificados ante la Secretaría de Turismo Estatal y Federal, ante Aeronáutica Civil, la Asociación Nacional de Papalotes y Parapentes (AMPI) respaldada por la Federación Mexicana de Aeronáutica (FEMEDA) reconoció que, ha recibido a visitantes de Canadá, Ucrania, Alemania, Francia, todos éstos han llegado gracias a comunicación de boca en boca, gracias a recomendaciones que entre los mismos voladores hacen y se han llevado una grata experiencia.
Mencionó que, sus ganas por detonar este proyecto lo llevaron a formar y encabezar desde hace quince años, la asociación civil denominada Ecoturismo, Aventura y Deporte Extremo Alternativo Tenancingo A.C., ha sido reconocido a nivel internacional, está certificado ante entes fiscales, de seguridad y normas aéreas, lo que sustenta y da garantía de seguridad a los asistentes. El toque adicional es que, el trato es personalizado, “Te hacen sentir en familia”.
Daniel contó que a escasos kilómetros hay un parque de conservación, lo que demuestra que la zona es rica en fauna, flora y posee las características para convertirse en un parque recreativo, no obstante, ninguna autoridad ha querido apostarle al proyecto y expandirlo.
Reconoció que, la industria de los vuelos es tan amplia, que pese a la magnitud de la misma hay pilotos que han colocado a Fly Park La Malinche como uno de los puntos más altos de Latinoamérica, la mayoría de los visitantes son extranjeros quienes llegan a la zona y se quedan por lo menos, durante un mes, indicó, tal como pasó con Leonardo Constantini, fundador del Cirko De Mente situado en Ciudad de México quien acude a volar desde hace unos años, denominó al lugar como “mágico y noble”.
Reconoció que, tras la pandemia, las visitas se redujeron totalmente, muchos cancelaron las visitas que ya estaban programadas y otros las recorrieron, no obstante, está seguro que en cuanto haya condiciones sanitarias podrá recibirlos con los brazos abiertos.
Daniela Pedraza, su hija, contó que el objetivo de Fly Park La Malinche, es demostrar las bondades de la zona, de que se convierta en una oportunidad de turismo para mexicanos y extranjeros, con lo que indudablemente, consideran que se detonaría el empleo, el consumo local que tanta falta hacen en la actualidad. Recordó que, ella y su papá, están completamente calificados y certificados en vuelos, por lo que es un servicio seguro. Ellos mismos realizan los vuelos con los turistas o dan acceso a los pilotos profesionales, quienes deben llevar su equipo, estos van desde categorías P1 inicial, P2 intermedio, P3 experto, no obstante, están muy atentos a todos.
“Aquí se pueden hacer de comer, hacer la fogata, vuelan, están aquí todo el tiempo. A los visitantes les gusta ver la vida cotidiana. Les encanta el vuelo y al mismo tiempo se sienten como en su casa”, dijo.
El lugar, posee espectaculares paisajes, puestas de sol mágicas y el clima ideal para pasar un tiempo de descanso, aventura, sano esparcimiento y relajación.

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