Insomnio o transtornos del sueño, peligro para la salud

Casi el 100% de la población padece o parecerá

Insomnio o transtornos del sueño, peligro para la salud

Es bien sabido que el cerebro posee un “reloj” interno y que nos marca un ritmo diario, aunque especialistas han dicho que en realidad, se trata de una agrupación de neuronas, denominadas núcleo supraquiasmático, situada en el hipotálamo cerebral. Estas neuronas alternan periodos de actividad con periodos de reposo, siguiendo un ciclo diario.

Aunque este reloj interno puede funcionar al margen de cualquier estímulo externo, así lo han demostrado estudios realizados en seres humanos o animales que tienen muy marcado sus patrón de descanso, Sin embargo, también es marcado por una serie de eventos externos, como la luz solar, ruido o emosciones. 

Investigaciones ha descubierto que en la retina hay un circuito neuronal, que capta la luz, diferente al que es recibida para formar y obtener la visión de objetos. Este circuito modula la producción y liberación de la melatonina por parte de la glándula pineal.

La melatonina, a su vez, regula la actividad del núcleo supraquiasmático (al denominado reloj). Esta producción fisiológica de melatonina se incrementa, progresivamente, un par de horas antes de dormir y alcanza el máximo cinco horas después.

¿Es peligroso el insomnio?

Realmente casi el 100% de las personas han sufrido, padecen o sufrirán a lo largo de su vida situaciones de inestabilidad para dormir. Un alto número de casos son transitorios, limitados en el tiempo y coinciden con alguna situación generada preocupación, salud, depresión, consumo de bebidas o de sustancias.

Cuando una persona tiene, de forma persistente, dificultad para iniciar el sueño, para mantenerlo o se despierta antes de tiempo, la calidad del sueño se considera mala y no cumple con su función reparadora.

Si esta situación es constante, puede provocar insomnio crónico, aunque también hay un número elevado de trastornos del sueño. Cada uno requiere una aproximación diagnóstica y terapéutica específica, otorgada por especialistas. 

Cuando en una persona se presenta este problema, el sistema nervioso alerta y se mantiene hiperactivo e incrementa su respuesta frente a situaciones estresantes, situación que repercute negativamente en la salud y facilita otra serie de alteraciones metabólicas como la obesidad y la diabetes. La mayor parte de los insomnios son del tipo insomnio psicofisiológico.

Hoy especialistas coinciden en que el uso de aparatos tecnológicos a altas horas de la noche y antes de dormir, agravan el apetito del sueño, sobre todo que estos suelen acompañarse con uno de los inhibidores del sueño como los el café o bebidas energéticas.

 La melatonina en el sueño

En investigaciones relacionadas al sueño, se ha observado que, cuando se administra melatonina a pacientes con insomnio, se produce un incremento del tiempo total de sueño, mejora su eficiencia y se reduce el tiempo al inicio de la latencia en su fase 2.

¿Por qué sucede esto?

Se ha encontrado que las neuronas del núcleo supraquiasmático poseen dos receptores. A ellos se une la melatonina, la cual se ocupa en modular distintos aspectos del sueño. Es decir, estos receptores funcionan como dos cerraduras a las que se une una misma llave (la melatonina), provocando diferentes efectos.

El desarrollo de sustancias químicamente similares a la melatonina, que consiguieran unirse específicamente a la cerradura 1 (MT1) o a la cerradura 2 (MT2) permitiría, por tanto, modular distintos aspectos del sueño.

Una situación peculiar ocurre con los trabajadores que doblan o rolan turnos, en estos casos también se dan desajustes en los relojes de descanso.

Para que el metabolismo del triptófano del cerebro sea más eficiente, se puede incluir en la dieta los hidratos de carbono, que estimulan la secreción de insulina y el uso de este aminoácido.

Por el contrario, no se recomienda consumir por la noche alimentos como carnes rojas y embutidos, que son ricos en tirosina. Este es un aminoácido del que el cerebro obtiene las catecolaminas y la dopamina.

Estas dos sustancias participan en los circuitos cerebrales que regulan la vigilia y nos hacen permanecer despiertos. Tampoco facilitan el sueño las frutas ricas en vitamina C o la bebidas como el té o el café. Por tanto, mejor dejar estos productos para la franja matutina.

Sin embargo, es importante consultar primero a un especialista y encontrar el problema o motivo del insomnio si creemos que estamos experimentando problemas para dormir, tampoco se debe dejar al margen la psicoterapia y las medidas de higiene, una buena cama, mantenerse fuera de ruidos intensos o súbitos, todo ello junto, es de suma importancia para el descanso reparador. 

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